Ciencia y tecnología: participación y discusión de ideas en la UNLP

El pasado mes de septiembre el diario El Día publicó la  nota: “La Universidad de los silencios”. En ella Luciano Román, su autor, presenta una visión particular y crítica acerca de nuestra Universidad, indicando que “… Nada, en realidad, ha merecido mucho debate en la Universidad durante los últimos años…”.  Como en muchas otras situaciones, todo es opinable y debemos considerar la perspectiva desde donde se analiza.

Formo parte de la Universidad hace décadas. Desde alumno hasta profesor titular, tuve el honor de haber sido Presidente de la Comisión de Investigaciones de la Universidad (CIU, 2010-2014). Desde aquí me permito realizar algunos comentarios. La Universidad Nacional de La Plata cuenta con un destacado quehacer científico-tecnológico, que le ha posibilitado construir una identidad acorde a su historia, y en estos últimos tiempos alcanzar consensos a partir del debate y la integración de las diferentes posiciones.

Podemos sostener que el desarrollo de la investigación es una de las características fundacionales y principales de esta Casa y en los últimos años se ha manifestado un marcado avance. El Ranking SCImago (2015), asentado en la Base de Datos Scopus de producción científica, indicó para el intervalo 2009-2013 y evaluando a 5.054 instituciones de CyT en el mundo, ubicó a la UNLP en el puesto 622 (16ª en América Latina y 2ª en la Argentina).

La UNLP, en su presupuesto del año 2016, aprobó una inversión de aproximadamente 50 millones de pesos de recursos propios a los programas de CyT, lo que representa un 377% más de lo que se asigna a esa función el Presupuesto del Tesoro Nacional para la UNLP ($12.767.541-). Si se considera el total de la inversión en este objetivo, la UNLP supera los 1.069 millones, es decir un 30% del presupuesto total de la universidad. Dicha  cifra incluye además los programas propios de cada Facultad en la materia, más el costo de los servicios y tareas de mantenimiento, las mayores dedicaciones destinadas a la investigación y los adicionales otorgados por el Programa Nacional de Incentivos a Docentes-Investigadores (no incluido en el presupuesto).

Si se efectúa un mapeo sobre cómo se distribuye y se integra la investigación científica en nuestra universidad, resulta que la misma está presente en las 17 unidades académicas, conformada por 154 unidades de investigación (64 laboratorios, 45 centros y 45 institutos), 19 de ellos de doble dependencia con el CONICET, 8 asociados/vinculados a la CICBA y 3 de triple dependencia UNLP/CICBA/CONICET. Numerosos son los docentes investigadores categorizados en el Programa de Incentivos (4.137), así como los investigadores y becarios de otros organismos del Sistema Científico que trabajan en la UNLP (2.168) y que contribuyen positivamente a generar conocimientos y potenciales transferencias. A estos se agregan 154 estudiantes becarios del Programa de Becas de Estímulo a las Vocaciones Científicas (138 financiados por el CIN y 16 con recursos propios de la UNLP). La actividad científica también queda reflejada en unos 740 proyectos acreditados (todos los datos presentados son al 12/2015).

El uso de las becas de investigación, los subsidios y las mayores dedicaciones, han sido herramientas principales para lograr estos avances, fueron y son necesarios para generar masas críticas y nuevas líneas de investigación. Estas herramientas se han complementado con nuevos edificios y parte de equipamientos necesarios, así como el acceso ágil a la información y la protección adecuada de la misma. Los edificios destinados a I+D tuvieron una inversión importante para dotarlos de mejores condiciones de habitabilidad y seguridad. Se realizaron ampliaciones importantes como las del CIDCA, el IBBM, un edificio nuevo de Laboratorios de Investigación para la FCNyM y la construcción de otros, financiados por el CONICET y la UNLP, como el IALP, ILPLA, CEPAVE, CIC-INIBIOLP, CREG, CEQUINOR y el CIG, todos ellos terminados y en uso por los miembros de las UA.

Con el objetivo de facilitar cada vez más la movilidad y la internacionalización de la labor científica, se incrementó la partida destinada a los subsidios de ayuda económica para viajes y estadías, que otorga casi 300 ayudas anuales, realizándose además innumerables convenios de intercambio y colaboración entre instituciones.

Para mejorar la organización de los grupos de investigadores y tecnólogos de nuestras facultades en unidades de investigación (UI), se discutió y se reformo por unanimidad la Ordenanza de Laboratorios, Centros e Institutos, actualizando las condiciones para su reconocimiento y facilitando la creación de unidades más pequeñas, a fin de generar una mínima masa crítica de aquellos grupos que por sus características no alcanzaban a ser laboratorios según la norma vigente en ese momento.

Finalmente, en estos años se decidió promover investigaciones en temas de interés estratégico para el desarrollo del país, la provincia y la región, procurando una mayor coincidencia entre las temáticas científico-tecnológica y la social. La energía, agua, alimentos, salud, medio ambiente e informática fueron ejes fundamentales, al igual que la pobreza, la producción y la sustentabilidad urbana en general. Así, en 2010 se incorpora al cronograma de concursos una partida para este tipo de proyectos, que fueron denominados Proyectos de Innovación y Transferencia en Áreas Prioritarias –PITAP-. A partir de las inundaciones del 2 de abril de 2013 se resolvió dirigir esto Proyectos al tema de la emergencia hídrica, medio ambiente, inundaciones y otras catástrofes que pudieran aquejar a nuestra región, promoviendo la integración de equipos multidisciplinarios e inter facultades para el desarrollo de los mismos. De esta manera se generaron 5 proyectos de Investigación Orientada (PIO 2014, financiados por UNLP + CONICET) cuyos resultados están disponibles desde junio de 2016 y son de gran utilidad a las instituciones beneficiarias (ADA, Municipalidad de La Plata, OPDS y otras).

Debemos seguir en este camino. En consecuencia considero oportuno realizar en los primeros meses del año 2017 un encuentro especial para debatir la ciencia, la investigación y la tecnología en la UNLP, y sería muy grato que el señor Román participe del mismo.

Esta síntesis, seguro incompleta, intenta presentar mi visión sobre la Ciencia y la Tecnología en La Universidad de los silencios. Mi opinión no es “silenciosa” y avanza positivamente. Probablemente se pueden hacer las cosas de otra manera, toda actividad es perfectible, pero la participación y la discusión de ideas hoy están presentes en nuestra universidad.

Prof. Dr. Ricardo Oscar Etcheverry

Autor: Prof. Dr. Ricardo Oscar Etcheverry

Decano de la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la Universidad Nacional de La Plata

2 opiniones en “Ciencia y tecnología: participación y discusión de ideas en la UNLP”

  1. Estoy en la Universidad desde el año 97, estudié y ahora como graduada hago diversas actividades de posgrado. En estos años he visto como se ha fortalecido la investigación y la docencia en el ámbito de la UNLP, pero también se le ha dado a la extensión un rol trascendental, que no lo tenía. Y eso es muy importante. La Universidad en la calle, la Universidad para la gente que más lo necesita.

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